
Dos días bastan para enamorarse de Málaga. Este es el itinerario que enviamos a nuestros amigos.
Día 1 — Casco histórico y puerto
Mañana. Empieza con un café en Casa Aranda (los churros con chocolate son obligatorios). Sube a la Alcazaba para ver los jardines y patios moriscos, y continúa hasta el Castillo de Gibralfaro para la mejor vista panorámica de la bahía.
Comida. Baja al centro para tapear en El Pimpi o, para algo más tranquilo, Uvedoble Taberna — pide el tartar de gamba y la brioche de rabo de toro.
Tarde. Pasea por Calle Larios y las calles aledañas, y visita la Catedral (sube a la cubierta si puedes — reserva con antelación). Termina el día en el paseo del Muelle Uno con un vermut al atardecer.
Cena. Espetos de sardinas en El Tintero o Chiringuito Gutiérrez Playa en Pedregalejo — taxi de ida, paseo por la playa de vuelta.
Día 2 — Arte, mar y comida típica
Mañana. Elige un museo: el Museo Picasso (nació aquí), el Centre Pompidou del puerto o el Carmen Thyssen para pintura andaluza del XIX.
Media mañana. Mercado de Atarazanas — el mercado de hierro y vidriera. Tapea en la barra: jamón, boquerones y un vermut.
Tarde. Playa en La Malagueta (a 10 minutos del centro) o autobús hasta Pedregalejo para una zona más tranquila y local.
Noche. Comida-cena larga en Kaleja (estrella Michelin, reserva con semanas) o, más informal, Los Patios de Beatas para vino y raciones.
Consejos prácticos
- Dos días es justo — reserva online la entrada combinada Alcazaba + Gibralfaro y la cubierta de la Catedral.
- El centro histórico es totalmente caminable. Olvídate del coche.
- Agosto es caluroso y masificado; abril–junio y septiembre–octubre son perfectos.
- Comida 14:00–16:00, cena a partir de las 21:00. Planifica en torno a ello.
¿Te alojas con Casa Ivy? Recibimos a cada huésped con una cesta de bienvenida cuidada y un servicio personal y atento — la hospitalidad es nuestra seña de identidad.
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Un paseo rápido por la ciudad: barrios antiguos, playas, azoteas y la comida que las une.




















